7/22/2006
Yakov Dzhugashvili
Dzhugashvili fue lugarteniente del ejército rojo durante la Segunda Guerra Mundial, y en el verano de 1941 fue capturado por los alemanes en Smolensko. Al principio consiguió mantener su identidad oculta, pero en 1943 uno de sus compañeros de reclusión en el campo de concentración de Sachsenhausen le traicionó. Cuando lo supo, el alto mando alemán envió una propuesta a Stalin: le entregarían a su hijo a cambio del general Friedrich Paulus, capturado en la batalla de Stalingrado. Sin embargo, Stalin pensaba que su hijo se había rendido voluntariamente, por pura cobardía, y se avergonzaba de él más que nunca. "Yo no tengo ningún hijo llamado Yakov", contestó.
7/19/2006
El hijo de Stalin y la mierda
El hijo de Stalin no tenía una vida fácil. Su padre lo había concebido con una mujer a la que, después, según todos los indicios, asesinó. El joven Stalin era por tanto hijo de Dios (porque su padre era venerado como un Dios) y, al mismo tiempo, réprobo. La gente lo temía por partida doble: podía hacerles daño con su poder (al fin y al cabo era hijo de Stalin) y con su favor (el padre podía castigar a sus amigos en lugar de hacerlo con el hijo réprobo). (...)
Nada más empezar la guerra lo capturaron los alemanes, y otros prisioneros, que pertenecían a una nación que siempre le había sido profundamente antipática por su incomprensible introversión, lo acusaron de ser sucio. ¿Él, que debía soportar el peso del mayor drama imaginable (ser al mismo tiempo hijo de Dios y ángel réprobo), debía ser ahora sometido a juicio, no por cuestiones elevadas (referidas a Dios y a los ángeles), sino por asuntos de mierda? ¿Está entonces el más elevado drama tan vertiginosamente próximo al más bajo? (...)
Si la reprobación y el privilegio son lo mismo, si no hay diferencia entre la elevación y la bajeza, si el hijo de Dios puede ser juzgado por cuestiones de mierda, la existencia humana pierde sus dimensiones y se vuelve insoportablemente leve. En ese momento el hijo de Stalin echa a correr hacia los alambres electrificados para lanzar sobre ellos su cuerpo como sobre el platillo de una balanza que cuelga lamentablemente en lo alto, elevado por la infinita levedad de un mundo que ha perdido sus dimensiones.
El hijo de Stalin dio su vida por la mierda. Pero morir por la mierda no es una muerte sin sentido. Los alemanes, que sacrificaban sus vidas por extender el imperio hacia oriente, los rusos, que morían para que el poder de su patria llegase más lejos hacia occidente, ésos sí, ésos morían por una tontería y su muerte carece de sentido y de validez en general. Por el contrario, la muerte del hijo de Stalin fue, en medio de la estupidez generalizada de la guerra, la única muerte metafísica".
Leído en La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera
7/15/2006
Lloviendo ranas
Más adelante, durante la escena de la lluvia de ranas sobre el valle de San Fernando, la cámara se detiene sobre una lámina que lleva un significativo pie: "Pero sí sucedió". La frase apunta al pasado de uno de los personajes, que sufrió abusos en su infancia. Sin embargo, también podría estar hablando de la catártica tormenta que está teniendo lugar en el exterior. En junio de 1997 cayó una lluvia de ranas sobre la población mexicana de Villa Ángel Flores, en la costa del Pacífico. Un pequeño tornado pasó por una charca cercana y se llevó el agua y los animales que en ella vivían, dejándolos caer a unos kilómetros de distancia, sobre los asombrados habitantes de la ciudad.
El narrador concluye: "Estas cosas extrañas suceden continuamente". Y yo digo: "La realidad es tozuda; no importa cómo de elaborados sean nuestros razonamientos, cuando se lo propone siempre consigue tener razón".
7/12/2006
Howard Hawks, en 50 palabras o menos
Billy Wilder
7/07/2006
7 rojo
7/04/2006
Grandes defensores de la familia: Juan XII
Hijo ilegítimo del príncipe Alberico de Roma, Juan XII fue nombrado Sumo Pontífice a los 17 años de edad, en el 955. De él se dice que fue el primer Papa homosexual de la historia. Su predilección eran los adolescentes jóvenes y musculosos, y llegó a premiar los alardes sexuales de sus amantes con importantes obispados. También aceptaba sobornos a cambio de cargos religiosos; en cierta ocasión, ordenó obispo de la ciudad de Todi a un niño de diez años. Se le atribuyen además algunas devaneos con el sexo contrario: Stefana, la amante de su padre, la viuda de Rainier e incluso su propia sobrina.
Juan XII falleció en su décimo año de papado, con sólo 27 años. Le mató de una paliza un marido celoso, que acababa de descubrirle en la cama con su joven esposa.
7/01/2006
El hombre de Nagoya
Los períodicos han narrado recientemente la historia de un hombre de Nagoya. La mujer que amaba murió el año pasado y él se sumergió en el trabajo a la japonesa, como un loco. Parece ser que hasta hizo un importante descubrimiento en el campo de la electrónica. Y entonces, en el mes de mayo, se suicidó. Dicen que no podía soportar oir más la palabra "primavera".'
Oído en Sans Soleil (1983), de Chris Marker.
Eróstrato y la inmortalidad
Así que, esa misma noche, Eróstrato entró al templo de Artemisa en Éfeso y le prendió fuego.
Eróstrato fue capturado, torturado y ejecutado. En las doce ciudades de Jonia se prohibió bajo pena de muerte que se pronunciara su nombre, para asegurarse de que su historia cayera en el olvido. No lo consiguieron.
Las reglas del juego
De acuerdo, estas son las reglas:
Número 1. Nada de historias personales. Este blog no es mi diario. Si lo que andáis buscando es dónde nací, cómo fue mi infancia y ese tipo de rollos en plan David Copperfield, os habéis equivocado de sitio. "Primero, porque es un aburrimiento, y segundo porque a mis padres les daría un infarto si yo me pusiera aquí a hablar de su vida privada" (El guardian entre el centeno, J.D. Salinger).
Número 2. Todas estas historias son verdad. No en el sentido de "yo estaba allí, señor juez...", ni en el de "llevo años investigando, y he llegado a la conclusión de que...", ni siquiera en el de "el periódico de hoy en la página 12 publica...". Son verdad porque a mí me las contaron como si lo fueran, y yo me las creí. Y ya lo dice Paul Auster en el Cuento de Navidad de Auggie Wren: Mientras haya una persona que la crea, no hay historia que no pueda ser verdad.
Número 3. Dejo los comentarios abiertos. En los comentarios podéis poner cualquier cosa, menos anuncios de Viagra. Acepto de buen grado los anuncios de Xanax, Valium y Prozak, tolero las propuestas de negocios de hijos y viudas de ex dictadores africanos, y ni siquiera me tomo personalmente los consejos sobre alargamiento del pene. Pero nada de anuncios de Viagra. En este punto soy inflexible.
Eso es todo. Estáis en vuestra casa.